enero 08, 2009

XI

Dame un segundo para comprender por qué te fuiste

Dame un silencio para comenzar a ahogar los miedos
Dame una excusa para detener mi llanto
Constrúyeme un alma con besos y palabras gastadas
No permitas que el delirio nos niegue, amor
No permitas que terminemos como terminan todos.

“El mundo se nos rebela otra vez
Se nos rebela y que importa
Huyamos amor, huyamos
Tan lejos como nuestra debilidad cómplice nos lo permita
Sintámonos presos de esta alucinación
Comprendamos que no puede ser de otro modo
De una buena vez.”






Me abandonaste, llórame
Séllate la boca para que no vuelva a besar asesinando
Torturando murmurando falacias
Escupiste en la cara de Dios y te importó un carajo
Ahora asume, aunque sea hoy, las consecuencias.






La imbecilidad me brotó sonriente
Mientras te creía a diario
Mientras te meabas de risa
Viendo al perro morderse la cola
Como tantas veces
Como tantas dolorosas veces


Mientras te atravesaba los cristalinos
Me juraste amor
Amor de ese que no se compra,
Y sin embargo uno lo imagina, lo desea,
Putea por él.
E importándote tan soberanamente poco
Tomaste tu camino y mi alma de paso

Y ahora, ¿Qué hago, amor?
Me muelo las entrañas?
Porque sé que debo sacarme los ojos para no ver,
Romperme los tímpanos para no oír
Pero no sé qué puede hacerse
Para dejar de sentir.

Para dejar de sentirte
Para dejar de creer en ti
Aún cuando me miras desde lejos.

Desde tan putamente lejos.



El Rito

:: ESCRITO POR TEDDY DUHART ::

Sin Notas al Margen